Almas descansadas sobre mí,
Arrullan sombras desquiciadas
Con eterno querer, a la esencia dormida.
Entre flores y tumbas secas
Ahogan marchitas las princesas
Llenando, rincones vacíos en conmoción…
La perdura del silencio, su rencor;
Dibujando paisajes al olvido, sin perdón.
Almas profanadas por que si,
Se arrodillan ante el epitafio de mi nombre
Extinto, en eterno pacto de amor.
Sumidas doncellas que viven su dolor,
Entre la vida y los pasos de mi muerte.
Besos temblorosos regalados para siempre;
Al caer el agua, su sonido adverso.
Llantos que gota en gota preguntan
Si sus tristezas son instancias sobre mis versos…
Y la perdura como espectro de tus sueños
Al descansar en mí…
Princesa,
Inmortal,
Marchita.
Te llamo al hacer en mi alma,
La venganza descarriada o bendita.
Para bañar en ti….
……….Una nueva forma de amar.
martes, 27 de abril de 2010
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