Al poeta lo enclaustraron entre la barra y la berma.
Disparatado de apoco siente que se enferma,
Cuando el alcohol ya no agobia su vaso
Y el bar, cierra aprontándose a salir el Sol.
Al poeta no lo manda la conciencia.
Solo el viento que lo mueve a vista y paciencia
De gaviotas acompañando ese mar despertando
Junto a otros poetas, que de noche rompieron con ella su corazón.
Y el poeta se sienta acongojado.
Llora triste sin entender lo que ha pasado.
Entre besos y versos se ha emborrachado,
Nombrando a una mujer funesta,
Que de tanto en tanto, lo nombra en su oración.
Y el poeta versea,
Cierra sus ojos
Acurrucándose a su propia humanidad...
… Una mañana cualquiera,
El poeta embestido,
Se duerme plena calle
Entre basura, matorrales y su triste canción.
lunes, 18 de enero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

wow charlie este poema me encanto!
ResponderEliminares en si como es un poeta que es libre
me gusto!
en si creo que es uno de los mejores que has hecho!
cuidate!
sigue con tu blog!
bye!